Salud

Covid-19 en Argentina: Cómo Funcionan los Test

Parte de la discusión sobre el coronavirus ha sido sobre la cantidad de tests de covid-19 que cada país está realizando para identificar a las personas infectadas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que detectar y aislar adecuadamente a las personas con COVID-19 es una de las medidas más importantes para detener su expansión y evitar que infecten a otras personas.

Sin embargo, la cantidad de pruebas que cada país hace y puede hacer varía mucho. También existen diferentes tipos de pruebas que brindan diferentes tipos de información y niveles de seguridad.

Actualmente se dan dos tipos de test:

PCR (reacción en cadena de la polimerasa): da resultados más precisos sobre quién tiene el virus actualmente, y se basa en el análisis del ARN del virus.

Primero, se toma una muestra de secreción de la nariz o garganta del paciente. Luego, la muestra se mezcla en un tubo de ensayo con reactivos fluorescentes que, si el virus está presente, se adherirá a ella.

El examen tiene una duración de entre 7 y 8 horas ya que es un proceso que se realiza en un laboratorio con equipo especial. Es más confiable para confirmar o descartar la enfermedad.

Si la muestra supera un umbral de fluorescencia, la prueba es positiva y confirma la presencia del virus. El paciente tiene COVID-19.

Se considera el estándar de referencia para el diagnóstico molecular. La prueba tiene buena sensibilidad (probabilidad de que una persona con COVID-19 tenga un resultado positivo: no hay resultados falsos negativos) y buena especificidad (probabilidad de que una persona sin COVID-19 tenga un resultado negativo).

Sin embargo, cuando una persona se recupera y ya no tiene el virus, la prueba no puede identificar si ya lo ha tenido. Por lo tanto, una persona que no desarrolló los síntomas y posteriormente se somete a la prueba no puede saber si estuvo infectada.

Prueba serológica: analiza si alguien ha tenido el virus, es más rápida pero menos precisa. Es similar a un análisis de sangre. No detecta el virus directamente, pero identifica los anticuerpos IgM e IgG presentes en nuestra sangre o plasma cuando nos enfermamos de COVID-19.

Se utilizan reactivos para detectarlos. Si la muestra presenta una gran cantidad de anticuerpos, la prueba es positiva. Esto significa que una persona tiene o ha tenido la enfermedad recientemente. El resultado tarda unos 15 minutos y no requiere equipos de laboratorio complejos.

Estos tipos de pruebas son menos precisas, los anticuerpos pueden tardar días en desarrollarse, por lo que una persona puede tener el virus y no ser identificada con esa prueba. Además, están en desarrollo en muchas partes del mundo, incluida Argentina, y su nivel de precisión no está claro.

Sin embargo, se pueden utilizar para hacer pruebas a los profesionales sanitarios y averiguar si tienen anticuerpos; monitorear a los pacientes e investigar cuánto duran los anticuerpos y tener estudios más generales de la población con los que se pueda conocer la extensión de la infección, como se explica en esta nota.

En cualquier caso, se debe tener cuidado, ya que aún se desconoce el nivel de anticuerpos necesarios para generar protección, entre otras incógnitas.

Que tipos de test se utilizan en Argentina

En Argentina se han utilizado las pruebas de PCR más confiables hasta la fecha, originalmente realizadas solo en el Instituto Malbrán y luego descentralizadas a una red que ahora incluye 106 laboratorios en el país, según el Ministerio de Salud.

El test rápido de covid-19 se utiliza fundamentalmente para investigar la circulación epidemiológica, no para el diagnóstico, porque no podemos decirle a nadie que espere siete u ocho días para a ver si es positivo o no.

¿Quién es testeado?

Debido a que el número de pruebas es limitado y los reactivos necesarios son un esfuerzo crítico en todo el mundo, las pruebas se realizan en personas que entran en la categoría de «caso sospechoso». Esta definición cambia con el tiempo y el desarrollo de la pandemia.

En la actualidad, incluye a quienes tienen fiebre y síntomas respiratorios – tos, dificultad para respirar u odinofagia, un tipo de dolor de garganta – y que tienen antecedentes de viajar fuera del país, o se encuentran en un área de transmisión local en el país, como el Área Metropolitana de Buenos Aires.

Los profesionales sanitarios con fiebre y algunos de los síntomas, y aquellos con neumonía sin un origen claro de la enfermedad, también se consideran un caso sospechoso.

El Ministerio de Salud de la Nación informó que en los casos de convivencia con un caso positivo de COVID-19, confirmados por un estudio de laboratorio, que cumpla con los criterios para un caso sospechoso, serán considerados casos confirmados por criterio clínico-epidemiológico, sin necesidad de una prueba.

Se seguirán realizando pruebas como la PCR en casos de personas con factores de riesgo o mujeres embarazadas; pacientes que presentan criterios clínicos de hospitalización; los que viven o trabajan en instituciones cerradas o de larga duración; trabajadores de la salud; personal necesario; y personas que murieron sin causa conocida.

Esta modalidad la activa La Nación y corresponde a cada jurisdicción decidir cuándo, dónde y por qué plazo se implementa.

Es una estrategia que se utiliza con frecuencia en la vigilancia epidemiológica, especialmente en relación con brotes o epidemias.